Corte Suprema de Justicia. Gaceta Judicial. Número 2435. Páginas 29 a 35. Sala de Casación Civil. Febrero 27 de 1989. Magistrado Ponente: Pedro Lafont Pianetta.

“Los cheques fiscales, como “aquellos cheques especiales girados por cualquier concepto a favor de entidades públicas, definidos por el artículo 20 del decreto 130 de 1976”, se caracterizan por su beneficiario, que solo podrá ser la entidad pública a la cual se haga el respectivo pago; sus condiciones esenciales y negociabilidad, que no pueden modificarse al reverso; su ausencia de circulación, por no ser negociables; y su pago, por no poderse cancelar en efectivo sino mediante abono en cuenta corriente con la circunstancia de que “no podrán ser abonados en cuenta diferente a la de la entidad pública beneficiaria” (Artículo 1°, Ley 1ª de 1980) y de que el banco consignatario deje “constancia en el reverso del cheque de la cuenta de la entidad pública, a la cual ha sido abonado el importe respectivo” (artículo 2 ibídem).

De lo anterior surge la no negociabilidad de estos cheques y de que sólo hay pago regular cuando haya descargo del cheque a favor de la cuenta de la entidad pública beneficiaria, lo cual constituye, por razones de seguridad jurídica en estas operaciones, una garantía especial tanto para esta entidad como para la persona que efectúa en pago con dicho cheque. Por tal motivo se establece, de una parte, la responsabilidad específica del banco librado del pago irregular (inciso final del artículo 1 de la Ley 1 de 1980 y artículo 738 del C. Co.).

Sin embargo, la legitimación para reclamar este tipo de responsabilidad corresponde a quien haya resultado perjudicado de acuerdo con las circunstancias propias del pago irregular”.

“Las operaciones normales en estos cheques fiscales se encuentran motivadas ordinariamente en la necesidad que tienen los particulares de cancelar deudas contraídas con ciertas entidades públicas, que, en pocas ocasiones exigen, como garantía de pago y seguridad de la transacción, que aquella cancelación se haga con cheques de gerencias girados en su favor. Para este efecto el interesado acude a la operación bancaria de adquisición del cheque de gerencia al banco girador-librado, quien lo expide a favor de la entidad pública, con la cual posteriormente el interesado paga su deuda personal transfiriéndoselo conforme al articulo 882 del C.Co.”.

“(…) Si el cheque fiscal es descargado a favor de persona distinta de la entidad pública, con la circunstancia de que quien con él paga no solo pierde el valor de adquisición, sino que también, conforme a la ley, el pago que pretendía hacer resulta ineficaz, y por consiguiente, restablece insoluta la obligación originaria o fundamental, para ser cancelada posteriormente: no puede menos que concluirse en la existencia de legitimación activa, que, por dicho perjuicio, tiene aquel particular para reclamar la indemnización correspondiente contra los establecimientos bancarios que pagaren, negociaren irregularmente dicho cheque fiscal o en cualquier otra forma violaren lo prescrito en la Ley 1ª de 1980.”

 
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