Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá. Sala Civil. Marzo 17 de 2003. Proceso Ejecutivo de Financiera Arfin C.F.C. Vs. Alberto Ruiz Durán y otra. Magistrado Ponente: Edgardo Villamil Portilla.

“Endoso hecho en hoja adherida al título valor. El juzgado descalificó esta modalidad de endoso porque a su juicio el endoso debe constar el cuerpo mismo del instrumento y no en hoja adherida. A este propósito evoca el tribunal el artículo 34 de la ley 46 de 1923 que establecía: “el endoso debe ser escrito en el instrumento mismo o en un papel adherido a él (remarca el Tribunal). La firma del endosante, sin palabras adicionales endoso suficiente.” El código de comercio actualmente vigente no consagró de modo expreso la posibilidad de que el endoso conste en hoja adherida. Sin embargo, de la conjugación de la norma derogada y de la actual, que no reprodujo expresamente la posibilidad de endoso en hoja adherida, no se puede extraer la prohibición de esta modalidad de endoso. A la circunstancia de que el legislador de 1971 haya omitido regular esta modalidad de manera general, no se le puede atribuir el efecto de una prohibición implícita. Aunque el análisis de la ley 46 de 1923 es útil como historia, en verdad ella apenas sobrevive como historia, y carece de carácter preceptivo. Juzga el Tribunal que del fantasma de ley 46 de 1923, sumado al silencio de la actual legislación, no pueden justificar la existencia de una prohibición de realizar el endoso en hoja adherida. Tampoco puede establecerse la regla general de que en materia de títulos valores, todo lo que no está expresamente regulado, se halla prohibido o que si una práctica ha sido prevista y regulada, las demás están proscritas. En el dominio de la autonomía de los particulares, las prohibiciones deben ser expresas, de manera que si una modalidad de endoso no está prohibida a contrario sensu está permitida, según el libre juicio de la autonomía privada.

Añade el Tribunal, que el código de comercio sanciona expresamente los defectos del endoso, calificándolo como inexistente, en la singular hipótesis prevista en el artículo 654. Según esta regla, “La falta de firma hará el endoso inexistente.” De ello se sigue la ausencia de regla que sancione con nulidad o inexistencia el endoso hecho en hoja adherida al título valor. El endoso es un acto jurídico hecho entre particulares que no puede ser invalidado, ni convertido en otro diferente sino por causas legales o por voluntad de aquellos. Por eso mismo, no puede descalificarse el endoso en hoja adherida y tampoco dársele el efecto de una cesión ordinaria porque no hay regla que ampare la mutación de efectos, como sí existe, por ejemplo, para el endoso posterior al vencimiento del título según el mandato del artículo 660 del C. de Co.”

“(…)En suma, no existe prohibición legal, para que el endoso se realice en una “ hoja adherida” y por el contrario la misma legislación mercantil, prevé esta modalidad en varios casos indicativos, que están en normas dispersas que por lo tanto no inhiben la existencia de otros. No sobra añadir que en este caso “la hoja adherida” se haya idealmente incorporada al pagare, por la mención que se hace en su texto, lo cual permite apreciar los dos documentos como unidad comunicativa de un designio complejo de las partes.”

 
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